Este viernes, en la Municipalidad de Moreno, se abrieron los sobres con las ofertas para la licitación el servicio de trasporte público automotor local, que tras recriminaciones varias de empresarios y de la UTA, terminó en fracaso absoluto. Sin entrar en detalles (y obviando todos estos datos), la intendenta, Mariel Fernández, informó en sus redes sociales que el Estado se iba a hacer cargo de los ramales que quedaran desiertos con una empresa «público-privada».
Es que sola una empresa ofertó para la adjudicación de la Zona 1. Se trata de Panamericana SRL, que ahora deberá atravesar evaluaciones económicas, financieras y técnicas. Las otras dos zonas en que la jefa del Grupo Reconquista dividió el distrito quedaron desiertas. La actual concesionaria de la línea municipal 501 ni siquiera se presentó.
Ayer, jueves, la Cámara de Transporte de la Provincia (CTPBA) y la Unión Tranviarios Automotor desplegaron una protesta pacífica frente al palacio municipal, para exigir cambios inmediatos en las condiciones del llamado a licitación, que venía de sufrir varios cambios en el HCD y que se pasó del martes para hoy, por razones de fuerza mayor.
Los empresarios señalan que los pliegos fijan exigencias financieras desmedidas que amenazan la viabilidad de las compañías de menor tamaño, mientras que la UTA reclama que el pliego garantice de forma explícita la continuidad laboral y antigüedad de los más de 800 trabajadores que operan, al menos hasta diciembre, con La Perlita.
El Municipio pretende que se utilicen coches 0km y que, además las empresas le arreglen las calles, siendo una responsabilidad absoluta del Estado. Hay otro problema logístico clave. La gestión Fernández buscó ampliar la zona de cobertura, pero en un municipio donde la mayoría de sus calles aún son de tierra, o mejorados que se rompen ante el paso del transporte pesado. Aunque suene difícil de creer, el trabajo punteril en los barrios logró que muchos vecinos cuestionen a las empresas de colectivos, como a la recolección de residuos, por el estado de sus calles.
Por su parte, la empresa concesionaria actual, que lleva 60 años en el rubro, dirigió una carta a la intendenta, Mariel Fernández, en la que desistía del proceso licitatorio, reformado la semana pasada (por mayoría) en el HCD. No obstante, no habría problemas para que siga operando las líneas de órbita provincial (311-312-422-288-329) que llega a otras comunas del Norte y Oeste del Conurbano. Es la empresa que más gente lleva en un distrito del GBA.
«El actual pliego de licitaciones impone nuevas obligaciones, inversiones y riesgos que no guardan adecuada correspondencia con el régimen económico vigente. Se establecen mayores cargas para el futuro concesionario dentro de un sistema cuyo sostenimiento depende de un régimen tarifario y un esquema de compensaciones en el que la intendencia municipal nada determina ni tan siquiera ha manifestado voluntad de participar, dejando todo en manos de la decisión del gobierno provincial», advertía la empresa concesionaria en la carta enviada el miércoles al Municipio.
