Las cámaras de transporte de la Provincia (CTPBA) y la Unión Tranviarios Automotor (UTA) desplegaron una protesta pacífica, este jueves frente al la Municipalidad de Moreno, para exigir cambios inmediatos en las condiciones de la nueva licitación de la líneas de colectivos locales (501), que hasta diciembre seguirá manejando La Perlita.
Los empresarios señalan que los pliegos fijan exigencias financieras desmedidas que amenazan la viabilidad de las compañías de menor tamaño, mientras que el gremio encabezado por Roberto Fernández reclamó que el pliego garantice de forma explícita la continuidad laboral y antigüedad de los más de 800 trabajadores que operan hoy dentro del distrito.
Los pliegos, entre otras cosas, plantean no sólo que se utilicen coches 0km, sino también inversiones en las calles, una responsabilidad absoluta del Municipio. El gobierno municipal modificó dos veces el proceso, tras el llamado realizado en julio. La apertura de sobre debía realizarse el martes 1, pero se prorrogó al viernes 4. El dato sobresaliente es que la licitación divide al distrito en tres zonas de concesión, para abarcar más territorio con los recorridos y a su vez generar competencia.
Hay otro problema: es que gran parte del municipio tiene calles de tierra o mejorados que se rompen con el transporte pesado. Aunque suene difícil de creer, el trabajo de los punteros logró que muchos vecinos se opongan al paso de colectivos o camiones de recolección, con tal de poder caminar sobre el asfalto o conducir son caer en un pozo.
Por su parte, la empresa concesionaria actual, que lleva 60 años en el rubro, dirigió una carta a la intendenta, Mariel Fernández, en la que desistía del proceso licitatorio, reformado la semana pasada (por mayoría) en el HCD. No obstante, no habría problemas para que siga operando las líneas de órbita provincial (311-312-422-288-329) que llega a otras comunas del Norte y Oeste del Conurbano. Es la empresa que más gente lleva en un distrito del GBA.
