Festejos en el Obelisco e indignación en el PJ y la izquierda por la caída de Maduro

 


La captura internacional del dictador venezolano Nicolás Maduro, quien será juzgado por narcoterrorismo en New York, volvió a profundizar una grieta que no se veía desde la década del ’80 y la guerra fría entre EEUU y Unión Soviética. Mientras la caía del líder del régimen chavista fue celebrado por el Gobierno argentino y sus pares más liberales del continente, la izquierda lo vivió como un acto colonialista. Mientras tanto, los venezolanos exiliados festejan.

A través de un comunicado difundido por la Cancillería, la administración nacional sostuvo que «el Gobierno de la República Argentina valora la decisión y la determinación demostradas por el Presidente de los Estados Unidos de América y por su Gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela».

A su vez, el Presidente Javier Milei salió a pedir la liberación del gendarme Nahuel Gallo, detenido por el régimen desde el 8 de diciembre de 2024.

«Los progresistas dicen amar la democracia, pero lloran cuando cae un dictador. Eso los pinta de cuerpo entero. Dicen defender al pueblo, pero odian verlo festejar su libertad (o lo que a ellos no les gusta)», tuitteó el mandatario nacional.

Y agregó: «Además, el ex-dictador Maduro, que ahora pasará el resto de sus días en una cárcel norteamericana por haber sido el jefe de una organización narcoterrorista que dejó al 90% de los venezolanos en la pobreza, obligando a 8 millones de personas a escapar de su país para no morir de hambre y que para mantenerse en el poder se robó las elecciones, secuestró a Nahuel Gallo, un ciudadano argentino, y lo tiene desaparecido desde entonces».




Por supuesto, el peronismo y la izquierda, que nunca se reclamaron por el mensaje de las urnas de 2024 o la represión desatada durante la última década bajo la presidencia de Maduro, salieron al únisono a proclamarse contra la intervención americana. También intentaron algunas protestas frente a la embajada, sin venezolanos a la vista.

“Desde el Partido Justicialista repudiamos y condenamos los bombardeos de Estados Unidos en Venezuela, que constituyen una amenaza para toda la región y violan la Carta de Naciones Unidas”, expresa el mensaje publicado en X.

«La Provincia de Buenos Aires condena el accionar militar de Estados Unidos en Venezuela. Este hecho constituye una grave violación de los principios elementales del Derecho Internacional, altera la estabilidad regional y sienta un peligroso precedente», expresó el gobernador, Axel Kicillof

«Estas acciones vulneran la Carta de las Naciones Unidas y la Carta de la OEA, desconocen el principio de no intervención y contradicen doctrinas históricas promovidas por la Argentina, como la Doctrina Drago y la Doctrina Calvo», agregó.

Intendentes K replicaron los mensajes. También el Nuevo Encuentro hizo el suyo: «Ningún país del mundo tiene derecho a invadir territorio de otra nación, someter a su población, apropiarse de sus recursos y secuestrar a sus gobernantes», disparó el partido de Martín Sabbatella. Nada de esto se dijo nunca de la incursión rusa sorbe Ucrania.

El mundo, una vez más, se divide entre extremos. Izquierdas y derechas rompen lanzas, vulneran principios básicos, y sostienen ideologías huecas que desconocen los principios que alegan según el territorio. Todo sea por el poder.