Morón: Murió el "Gordo Cadena", el barra más famoso del ascenso


A los 58 años, falleció éste martes Máximo Manuel Zurita (más conocido como el “Gordo Cadena”), histórico barrabrava del Deportivo Morón, dueño del paravalanchas del viejo estadio Francisco Urbano en las décadas del ’80 y ’90.

«Alguien que supo llevar siempre en el corazón el sentimiento por Morón y que se ganó el respeto y el cariño de nuestros hinchas y de los de todos los clubes. Te vamos a extrañar muchísimo», lo despidió el club en sus redes sociales.

Según trascendió, el reconocido socio sufrió un paro cardiorrespiratorio en una casa de la calle Solari al 2300 (Morón sur), donde no pudieron reanimarlo a pesar de las maniobras de RCP. En los últimos años vivió en Mar de Ajó.

Sus restos serán velados éste miércoles por la tarde en la Cochería Pache de Morón. Y el jueves por la mañana lo llevarían a la puerta del Nuevo F. Urbano.

Si bien las últimas décadas asistía a la cancha en la platea y en familia, hasta los ’90 supo ser parte del armado del ex intendente Juan Carlos Rousselot, que por entonces dominaba el club bajo las conducciones de Néstor Achinelli, Alberto Samid o el Zurdo Ruiz (ex jefe de la barra y capo de la «peatonal Morón», es decir un espacio de venta callejera montado ilegalmente sobre la calle Sarmiento). Y no tardó en caer en desgracia poco después del fin del menenismo.

También estuvo apuntado, junto a los principales barras del Gallo y de Tigre, por el crimen de Daniel García (19) en Paysandú, durante la Copa América de 1995. La coartada de Zurita era, paradójicamente, que en esos días estaba detenido en una comisaría de Morón por haberle chocado el auto a un juez.

Después llegó el tiempo de la reconversión. Aunque no dejó de ser el centro de atención cuando recordaba sus batallas épicas. «La barra de Boca me quiso contratar. Me dijeron que habían visto mis videos. Pero no, mi viejo era de River. Y no lo hacía por plata», confesaba hace cuatro años, entrevistado por «Dos Gallos Locos», uno de los más conocidos programas partidarios.