Detienen a tres sospechosos por el tiroteo frente al Colegio Emaús


Tras una serie de allanamientos en la zona del Barrio Carlos Gardel, la Policía bonaerense detuvo hoy a tres personas sospechadas de integrar la banda que terminó con un ex policía herido durante un tiroteo ocurrido en la mañana del pasado jueves 10 de septiembre frente al Colegio Emaús de El Palomar.

Uno de los supuestos integrantes de la banda fue identificado como Maximiliano Uriel Peralta, quien quedó alojado en la comisaría 4° de Tres de Febrero. Este miércoles, efectivos de la DDI Morón realizaron cinco allanamientos en Villa Carlos Gardel y zonas cercanas y concretaron las otras detenciones.

En ese asalto fue herido de tres tiros el comisario inspector retirado Hernán Mariano Catarraso, quien llevaba a su hija al mismo colegio cuando advirtió que delincuentes armados amenazaban a otros padres de alumnos del establecimiento con fines de robo e intervino para poner fin a la intimidación. El expolicía quedó internado, fuera de peligro.

La banda fue identificada gracias al seguimiento de las cámaras de seguridad y de celulares que robaron. El primer paso fue determinar la zona en que cometían sus crímenes y adónde los estacionaba para “enfriarlos” hasta comprobar que los rodados no tuvieran geolocalizadores activos o que no hubiera ninguna empresa dispuesta a buscarlos.

Así, los investigadores judiciales y policiales lograron reconstruir el recorrido que realizaron cuando cometían los robos y el área en la que estacionaban los vehículos para “enfriarlos” hasta comprobar que no tuvieran geolocalizador activo o no hubiese concurrido ninguna empresa recuperadora a buscarlos.

Según fuentes de la investigación, el raid de robos cometido por la banda había comenzado el día anterior al tiroteo, cuando, a punta de pistola, se apoderaron de seis automóviles en una tarde. Además de los celulares de los delincuentes, los investigadores pudieron reconstruir el recorrido con los localizadores de los teléfonos de las víctimas de los robos.



Los investigadores ya habían determinado que cinco minutos después de balear al comisario inspector Catarraso protagonizaron otro violento robo.

Luego de que el oficial retirado de la fuerza de seguridad provincial frustrara con su intervención los robos de su camioneta Ford Ranger negra y del Peugeot 208 blanco de Luciana, la madre de una alumna, los asaltantes continuaron su raid delictivo en busca de otros automóviles.

Según fuentes de la investigación, los ladrones que protagonizaron el tiroteo que conmocionó a la comunidad educativa del mencionado colegio forman parte de una banda dedicada a robar automóviles en la zona y que cobra $2 millones por cada vehículo.

A 18 cuadras del colegio Emaús, en la esquina de Enrico Fermi y Sargento Cabral, los malvivientes, vestidos con ropa negra, interceptaron a una joven madre, amenazaron con matar a sus dos hijos y se apoderaron de su Peugeot 308 blanco.

Este fue el último de los vehículos que la banda robó en un raid delictivo que había comenzado el miércoles pasado a las 17.30, cuando en la misma zona y a punta de pistola se apoderaron de un Peugeot 208 gris oscuro.