Con los votos del oficialismo y La Libertad Avanza, el Concejo
Deliberante de Hurlingham aprobó ayer el expediente enviado por el
Departamento Ejecutivo de modificación del Código de
Ordenamiento Urbano aprobado en diciembre del año pasado, con la anterior
composición del cuerpo.
Esa aprobación se traduce en los hechos como una suspensión de la norma, afectada "por un proceso de estudio y revisión técnica” en conjunto con la Provincia de Buenos Aires, de acuerdo a lo expresado por el concejal oficialista Nicolás Vilela.
El referente de La Cámpora se refirió a determinadas “conclusiones” y “modificaciones formales” que el trabajo en conjunto con Provincia habría dado como resultado.
Sin embargo, y
pese a requerimientos opositores al respecto, no mencionó de cuáles se trataba
y no fueron incluidos en el expediente tratado.
Si bien Vilela, al igual que su compañera de bloque Elena Cerbino, aseguró que todo lo obrado en el expediente respondía “al camino
habitual de un tratamiento para el COU”, esa omisión resulta clave para
explicar las objeciones que encontró la Provincia y que condujeron a la
derogación las facultades delegadas al Municipio para modificar el COU y su
propia entrada en vigencia, condición esta última que pasó de hacerlo desde el
voto del Concejo y que ahora dependerá de la validación bonaerense.
Barreras humanas e intimidaciones
Fue una sesión
caliente. Que, en la previa, incluyó intentos -y hasta agresiones físicas- de
militantes del oficialismo para impedir el acceso al área del recinto de miembros
de Vecinos Autoconvocados, quienes reclaman la derogación del COU 2025.
Convertidos en barreras humanas, esos militantes intentaron determinar quién ingresaba y quién no. Lo hicieron con periodistas y hasta con algunos concejales de la oposición.
Ese clima también
se tradujo en la agresión del concejal que responde a La Cámpora Néstor Bello
contra el libertario Rafael De Francesco.
Mientras,
continuaban los intercambios y agresiones verbales entre esos militantes y el
colectivo vecinal.
En su intervención, el concejal de la Alianza La Libertad Avanza -espacio que rechazó el expediente- Jullio Medina insistió en que no se cumplieron los requisitos previos que debe tener un Código para ser presentado. Y afirmó: “Nos proponen un acto de fe para creer en lo que hablaron con la Provincia. Y así no se vota. Se vota con información, con expedientes, con documentación. Así se vota responsablemente”.
“Si los
antecedentes que mencionaba el concejal Vilela existen, que los muestren. De lo
contrario, que dejen de usarlos para justificar este proyecto”, agregó.
A su turno, el ex intendente Juan Zabaleta adelantó el rechazo de su bloque al proyecto y calificó a la sesión como “patética”. “Desde el momento en que nos toca tomar la escalera para ir a nuestro despacho”, sostuvo.
Y ante las agresiones
verbales de la militancia oficialista agregó: “A mi la barra de La Cámpora no
me asusta. Que digan lo que quieran”. Y ante un cruce con el presidente del
cuerpo Quintero le descerrajó: “Usted lo que tiene que hacer no lo va a poder
hacer nunca, y es controlar esto porque no está a la altura”.
“Esto se aprobó
el 9 de diciembre, un día antes de que cambiaran las autoridades de este
Concejo, y después de una Audiencia Pública que pareció más un plenario
político que una Audiencia”, agregó Zabaleta.
Para el ex
intendente “esto es la matriz de cómo va a crecer y cómo se va a desarrollar
Hurlingham. Y estas normas generalmente se aprueban por unanimidad. No sabemos
cuáles son las diferencias y objeciones de la Provincia a este Código. Pedirlos
aquí es al cuete por eso ya le pedí al Jefe de Gabinete de Ministros de la
Provincia las objeciones a un COU que hace siete meses está dando vueltas”.
Y tras recibir
agresiones verbales por parte de la militancia camporista acusó: “Traen bandas
los días de sesión, un día de semana a las 10 de la mañana. Pónganlos a laburar
que Hurlingham es un desastre”.
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