El Concejo Deliberante de Hurlingham aprobó ayer el convenio firmado en febrero de este año por el intendente Damián Selci con el club Barracas Central para que la institución que maneja el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia, utilice el sector de las canchas de fútbol del campo de deportes a través de un acuerdo que comprende el pago anual de 216 millones de pesos.
La votación a favor de la iniciativa impulsada por el
Departamento Ejecutivo fue respaldada por los diez concejales del oficialismo y
por su fiel aliada del bloque Por Hurlingham, la ex Juntos por el Cambio Anahí
Galeano.
Por su parte, rechazaron el proyecto los ediles Julio
Medina, Alicia Elisei y Rafael De Francesco, y Roque Belizán y Sebastián
Palacio, integrantes de los dos bloques libertarios.
Estuvieron ausentes con justificación el ex intendente Juan Zabaleta y Micaela Navill (Bloque Justicialista), Gilberto Volpe (Alianza La Libertad Avanza) y Claudia Serrati (La Libertad Avanza).
La votación de ayer convalida la
intervención en el Polideportivo que la institución de la familia Tapia lleva
adelante desde, al menos, marzo último: Ploteo de instalaciones,
acondicionamiento del sector de las canchas y la polémica poda de árboles
ubicados a la vera de esa área, entre otros avances.
El convenio con Barracas fue firmado el 13 de febrero de este año y, previa a su convalidación, se llevó a cabo una Audiencia Pública el último 4 de junio en el Centro Cultural de Villa Tesei.
Ayer, en el recinto la concejal oficialista Elena Cerbino remarcó el apoyo que la iniciativa recibió durante la Audiencia e insistió en recordar que el Municipio ya tiene acuerdos con otras instituciones del distrito y el beneficio económico que reportará a la Gestión comunal el convenio con Barracas, al que admitió como esencial para continuar con la política deportiva "de inclusión".
Por el contrario, el concejal bullrichista Julio Medina sostuvo: “Barracas está usurpando el Polideportivo y es la muestra de un negocio que los poderosos hacen siempre entre ellos. Cualquiera se hace dueño en Hurlingham. Llegará el día en que la política en Hurlingham esté en manos de quienes conocen el territorio y lo quieren. Y el Poli volverá a ser de Hurlingham”.
Previa a la sesión, en el uso de la Banca Abierta del Concejo, participaron representantes de Vecinos Autoconvocados contra el COU, de comedores comunitarios y de Familias del Trastorno del Espectro Autista (TEA) Hurlingham.
.jpg)