Apenas seis meses después de la última reforma Fiscal e Impositiva, el Concejo Deliberante de Ituzaingó avanzó este miércoles con un nuevo proyecto para volver a subir los tributos municipales, impulsado por el gobierno de Pablo Descalzo. Sería retroactivo a enero 2026 y además facultará al Ejecutivo a establecer ajustes de manera discrecional.
A pesar de que la ordenanza Impositiva tiene una cláusula gatillo que indexa por inflación, cada año el Municipio se encarga de cerrar un aumento por encima del IPC del INDEC. Fue 25% en enero, mientras que en la medición interanual llegaba al 60%, sólo considerando la TSG que pagan todas las partidas con domicilio en el distrito por los servicios de alumbrado (también se paga un cargo fijo en la boleta de Edenor) y limpieza. En diciembre se estableció un nuevo sistema de segmentación por barrio y por servicios. Los segmentos más altos volverán a sufrir ajustes.
Lo mismo ocurrirá con los tributos que pagan industrias y comercios, baldíos o publicidad. Este miércoles 3 de junio el HCD aprobó la ordenanza preparatoria (ver PDF abajo de la nota) por mayoría (10 votos contra 9), convocando a la sesión de Mayores Contribuyentes, para que los aumentos se puedan homologar en esa sesión extraordinaria.
En contra votaron los bloques del PRO y La Libertad Avanza, aunque no terminó en empate (define de todas formas el voto doble de la Presidencia, que está en manos del PJ) por la ausencia de la concejal Luciana Prats (referente de Gastón Di Castelnuovo).
«En diciembre votaron un aumento del 10% más IPC, y 400% la tasa de Seguridad e Higiene. Pero ahora viene otro impuestazo, por lo que no le cierran los números. Van a volver a subir la TISH, que es directamente un impuesto, porque es una imposición porcentual de la facturación, donde el municipio no brinda ningún servicio», explicó el sábado último el concejal de LLA Juan Larralde, durante un encuentro regional libertario realizado en Merlo.

